Bruno era un niño de ocho años que vivía en Berlín con su familia .Su padre tenía un trabajo muy importante, trabajaba para el “furias” (así era como le llamaban toda la familia). Un día, Bruno llegó a casa y le esperaba una sorpresa que no le iba a gustar: se iban a mudar de ciudad. Cuando llegaron a la nueva casa Bruno estaba muy disgustado la casa era muy pequeña y estaba muy apartada no había vecinos y no se veían a ningún niño con quien poder jugar cerca, cuando llegó a su cuarto, miró por la ventana y descubrió a lo lejos una alambrada por la que se veía mucha gente con unos extraños pijamas, Bruno simplemente pensó que era otra ciudad. Un día estaba tan aburrido que decidió ir a explorar a la alambrada para ver si veía a algún niño y podía jugar con él. Después de andar por el bosque durante un buen rato llegó a la alambrada y allí sentado había un niño, el niño llevaba uno de esos pijamas de rayas y estaba muy flaco y pálido, estuvieron un rato hablando: se llamaba Shmuel y tenía la misma edad de bruno. Bruno y Shmuel fueron cogiendo más confianza a medida que pasaba el tiempo. Bruno todos los días cogía pan o cualquier comida que hubiera sobrado al mediodía y se lo llevaba a Shmuel. Bruno muchas veces tuvo ganas de contarle su amistad con Shmuel a su hermana Gretel o a sus padres pero siempre sintió que a su padre sobretodo no le gustaría. Después de mucho tiempo la madre de Shmuel decide que deberían volver a casa por que no era lugar para criar a dos niños, su padre no estaba de acuerdo y necesitaba estar mas tiempo en aquella casa por que el furias seguía teniendo planes para el. Bruno no quería marcharse por que Shmuel era “su mejor amigo para toda la vida” como decía el.
El ultimo día que estaría con Shmuel quería hacer algo especial y Bruno no se podía ir sin antes visitar el “pueblo” de Shmuel tal y como dijeron Shmuel le trajo un pijama de rayas y Bruno se lo puso para ir entre otras cosas a ayudar a Shmuel a encontrar a su padre…cosa que probablemente estaria muerto acausa de los soldados.
Bruno y Shmuel tenían una “marcha” ellos no lo sabían pero no era ninguna excursión. Nadie supo más de ellos.
Ellos debían ser enemigos no amigos pero ellos acabaron dados de la mano orgullosos de su amistad.

Escribe un comentario